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Mbackombel, un milagro en la sabana africana

Esta es una bonita historia que está basada en un hecho real en su totalidad.

El pasado 30 de mayo, los profesores Isbert Barbero y Juan Giménez con las exalumnas Sonia Carretero y Anna Cabré nos dirigimos a Senegal para realizar un trabajo para la Fundación Antonio Cabré – Bon Soleil que consistía en preparar una colaboración con una escuela.

Nuestro destino era Mbour, una ciudad a 70 kilómetros al sur de Dakar, de donde al día siguiente partimos hacia los poblados de la sabana africana.

A unos 30 kilómetros de Mbour, en la aldea de Mbackombel, nos esperaba Mario Llonch, director de la Fundación Por Una Sonrisa En África, y su esposa Asun, dos españoles de Barcelona.

Mbackombel es un poblado de agricultores recolectores de mijo y de pastores de ovejas y vacas, donde viven varias familias con muchísimos niños en sus casas de caña y paja.

Entre las cabañas se abre paso un muro que da entrada al patio de la escuela, ubicadas de manera cuadrangular se asientan las aulas de MS hasta CM2.

Sólo entrar en la escuela se respira interés por aprender; con una sensación de respeto y tranquilidad, se encuentran 600 niños que pertenecen a una amplia zona de la sabana.

Mbackombel es el centro de muchos poblados donde cada día antes de las 8 de la mañana empiezan a venir niños, de tal manera que la escuela es 20 veces más grande que el poblado.

Es asombroso ver a estos niños: cómo valoran el estar en la escuela y el nivel formación que son capaces de desarrollar. Sus padres, por desgracia, son analfabetos, pero hay niños de CM2 con un excelente nivel de matemáticas, de inglés, de historia y a pesar de hablar el idioma nativo, que es el serer, desarrollan la lengua francesa como propia.

Los profesores son gente muy vocacional y con una gran profesionalidad, que además viven junto a la escuela y se desviven por sus alumnos.

En medio de la sabana, gracias a Mario Lloch, encontramos niños que dejarán de ser pastores, agricultores o nómadas y se convertirán en médicos, economistas, ingenieros… y también profesores. Este es el milagro de Mbackombel y nosotros lo hemos vivido.

“La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo”, Nelson Mandela.

Sábado 04/06/2017

!Nuestra aventura llega a su fin! Nos despedimos de la escuela de Mbackombel y todos sus alumnos, de la residencia de estudiantes en Mbour y de un Senegal que nos ha cambiado la vida. .
Gracias a todos por cada sonrisa y recibimiento. Y sobretodo gracias a La Ong Una Sonrisa Por Africa, por acogernos y guiarnos en esta aventura, gracias a las dos almas de esta ONG Mario Llonch y a su mujer, Asun. Vuestra labor nos deja sin palabras, sois un ejemplo para la humanidad y el desarrollo de nuestro planeta. GRACIAS !!!!.
!Por Un mundo más justo y solidario!

Viernes 02/06/2017

Ayer tuvimos la suerte de volver a la escuela de Mbackombel. Al ser la segunda vez que los niños se relacionaban con nosotros, fueron aún más cariñosos y nos enseñaron su trabajo pedagógico, también cantaron y bailaron. Momentos llenos de sonrisas, alegría y gran cercanía. Aquí es donde sientes que el amor no tiene fronteras, somos humanos estemos donde estemos y vengamos de donde vengamos. Y estos niños son un ejemplo para todos nosotros.

Isbert estuvo jugando a fútbol con ellos mientras Juan iba aula por aula hablando con ellos y estudiando su trabajo pedagógico.

Pudimos visitar algunos de los poblados alrededor de las escuelas: cabañas de paja o algunas casitas de ladrillo sin agua ni electricidad a pocos kilómetros de la escuela en medio de la Savana.

Para estos niños la felicidad yace en poder acudir a la escuela, en poder estudiar, aprender y formarse. Esa es la mayor ilusión y el respeto que muestran hacia esa oportunidad es inmensurable.

Acabamos el día visitando la escuela Gouye Mouride (6ème hasta 3ème) en El Centro de Mbour de la mano de Mario Llonch (Por una Sonrisa en Africa ), donde hay tres aulas con su nombre.

Cuando él entra en el aula los alumnos se levantan ” Bonjour Mrs Mario”, Mario les saluda y les da los buenos días. Se gira, observa la pizarra y vuelve a mirar a los alumnos. ” aquí tenemos a alumnos que son muy altos” vuelve a observar la pizarra. ” Son tan altos que escriben por encima de la pizarra”, mientras señala los garabatos de la pared, justo encima de la pizarra. Los alumnos ríen y comienzan a cuchichear… “Quién ha sido?” pregunta Mario sencilla y directamente.

No pasa ni un minuto, que uno de ellos se levanta de su mesa cabizbajo para aceptar la culpa. Lo que sigue es una conversación en la que Mario les transmite el valor de la educación, del material que les rodea y la posibilidad de ser educados. Lo asombroso es que a diferencia de donde venimos, aquí, cada vez que reciben una lección dan las gracias. El alumno y el resto de la clase agradecen las palabras de Mario y nuestra visita. Se vuelven a levantar mientras salimos del aula dándonos un ejemplo de respeto y disciplina.

Jueves 01/06/2017

Nos alojamos en Mbour, ciudad situada a una 1h30 de Dakar, la capital.
Ayer estuvimos visitando todas las escuelas de ” Por Una sonrisa en Africa”, la ONG que nos lleva de la mano en esta aventura.

El lugar dónde están estas escuelas es Mbackombel, una serie de poblados dispersos en la Savana.

Primero visitamos la escuela que albergaba los cursos de Petit Séction hasta CM2 con 600 niños de todos los poblados.

Dado que hay niños que no pueden ir caminando hasta la escuela por su joven edad ( 3-4 años) PUSE ha repartido 3 aulas de Maternelle cerca de los poblados para que puedan atender la escuela y más tarde el Collège.

Finalmente visitamos el collège que acoge a 800 alumnos hasta el curso de 3ème.

Todo un contraste, estudiamos las necesidades y lo que vemos aquí pero como nos dice Mario LLonch, la mejor forma de cambiar el mundo es a través de la educación.

Miércoles 31/05/2017

Estamos en Mbour, Senegal, para dirigirnos al poblado de Mbackombel en plena Savannah Africana.
Todo es diferente…el contraste te deja sin palabras pero las de la gente son increíbles.